Thursday, 23 de May de 2013
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Lo que el resto del mundo debería entender del Caso Garzón
Ganó fama internacional por abrir al año siguiente un juicio contra el general Augusto Pinochet, cuando el militar chileno se encontraba realizándose un chequeo médico en Londres. También criticó el trato a los prisioneros dado por el ejército de EEUU en Guantánamo. Ordenó el arresto de Bin Laden. Condenó a uno de los represores de la dictadura argentina…
09 / 07 / 2012
Por eso, en muchos países no se entiende lo que le está pasando al juez. ¿Se han vuelto locos los españoles?
Lo que desconocen los extranjeros es que dentro de esa biografía del juez hay cosas que resultan raras, o simplemente irregulares.
Por ejemplo, Garzón se presentó como candidato político por al PSOE en 1992. Garzón quería ser ministro. Pero no estaba dentro de los cálculos de Felipe González, que tras ganar las elecciones, no le hizo ministro. Despechado por este desprecio, el juez abandonó su escaño al año siguiente, abrió una causa contra varios miembros del gobierno de González por haber organizado terrorismo de Estado y metió en prisión a varios miembros socialistas. Fue una de las razones por las que el PSOE perdió las elecciones de 1996. Para el PP, era un héroe.
Para los socialistas, Garzón empezó a ser el malo de la película.
Poco a poco, la imagen del superjuez, comenzó a tambalearse debido a unas inexplicables torpezas judiciales. En 2009 la Audiencia Nacional ordenó la puesta en libertad de dos supuestos terroristas fundamentalistas musulmanes porque Garzón les había intervenido los correos electrónicos. Según las leyes españolas, se necesita una orden judicial, un auto. Garzón había ordenado en 2007 la intervención de los correos electrónicos pero se le había olvidado emitir la orden judicial referente a los correos electrónicos.
El caso más sorprendente es el derivado de la Memoria Histórica. En 2008, Garzón se declaraba competente para juzgar a los responsables de los crímenes del franquismo. Para muchos, aquello sonaba bastante bien. Pero extrañamente a Garzón se le olvidó que una ley aprobada en 1977 concedió la amnistía a todos los crímenes, abusos y bestialidades cometidas antes de esa fecha en España, lo cual incluía a etarras, franquistas, comunistas, anarquistas… Todos. Ese mismo año, Garzón daba marcha atrás. Según informaba la prensa, el juez “declara extinguida la responsabilidad penal del general Francisco Franco y otros 44 cargos del régimen tras comprobar que todos han muerto”. ¿Muerto? ¿Es que no lo sabía?
“No obstante”, proseguía una información de aquel año, “el juez defiende que los delitos siguen vigentes y a sus autores no se les puede aplicar la Ley de Amnistía, que de paso recomienda que se derogue”.
Lo contradictorio es que Garzón se había amparado en esta ley de aministía para afirmar que no se podía juzgar a Santiago Carrillo por crímenes cometidos en la Guerra Civil. El dirigente del Partido Comunista está acusado de organizar en la Guerra Civil las matanzas de miles de personas en Paracuellos, un pueblo a las afueras de Madrid. Garzón rechazó una querella contra el político comunista. Entonces admitía que Carrillo entraba en la lista de amnistiados y no se le podía juzgar. Y a los franquistas, ¿por qué sí se les podía juzgar?
Varias organizaciones, entre ellas Libertad e Identidad, decidieron entonces emprender una querella contra Garzón, basándose en que el juez había cometido prevaricación. Eso quería decir, en lenguaje judicial, que a sabiendas de que estaba actuando incorrectamente, el juez estaba prosiguiendo una causa judicial imposible.
Para añadir más leña al fuego, Garzón pensaba que podía autorizar la exhumación del cadáver del poeta García Lorca, pero de nuevo se equivocó. Es una decisión que debe tomar el Juzgado de Instrucción de Granada, no un juez de la Audiencia Nacional. Garzón lo sabía. ¿Por qué no hizo caso a los mecanismos de la Justicia?
Para muchos abogados, Garzón es un mal instructor. Instruir una causa es como construir un edificio. Hay que empezar por los cimientos y elevar cada piso. Pero siguiendo este símil, Garzón empezaba por la última planta, de modo que sus instrucciones eran torpes y al final el edificio se caía.
Toda esa marea de desatinos es precisamente lo que ha visto con preocupación el Tribunal Supremo. Admitió las querellas de Libertad e Identidad y Manos Limpias contra Garzón porque era evidente que el juez había cometido unos errores de bulto. Del mismo modo que está establecido el judex damnatur cum nocens absolvitur (hay que castigar al juez que absuelve a los culpables), también hay que castigar al juez que se salta las reglas.
Lo sorprendente del caso, es que ahora los socialistas apoyan a Garzón y los conservadores están en contra. ¿Por qué? Porque ha coincidido el proceso contra el juez, con el llamado caso Gürtel, donde se juzga la supuesta trama corrupta de empresas ligadas al Partido Popular, a la derecha.
Garzón fue el juez que abrió esta instrucción. Pero se le ocurrió poner micrófonos en las celdas donde estaban detenidos los sospechosos, y grabó las conversaciones de éstos con sus abogados. Si el Estado no protege el derecho de cualquier mortal a preparar su defensa con un abogado, entonces es que no hay estado de Derecho. Al final, esas pruebas obtenidas por el juez fueron desechadas por los Tribunales.
Garzón fue apartado de su cargo de juez. Ha echado su carrera judicial por los suelos por no haber hecho bien su trabajo. Hacer bien su trabajo significa respetar la ley, no saltarse los procedimientos y actuar con el reglamento en la mano.
Eso es lo que debería entender el resto del mundo.
Lo que desconocen los extranjeros es que dentro de esa biografía del juez hay cosas que resultan raras, o simplemente irregulares.
Por ejemplo, Garzón se presentó como candidato político por al PSOE en 1992. Garzón quería ser ministro. Pero no estaba dentro de los cálculos de Felipe González, que tras ganar las elecciones, no le hizo ministro. Despechado por este desprecio, el juez abandonó su escaño al año siguiente, abrió una causa contra varios miembros del gobierno de González por haber organizado terrorismo de Estado y metió en prisión a varios miembros socialistas. Fue una de las razones por las que el PSOE perdió las elecciones de 1996. Para el PP, era un héroe.
Para los socialistas, Garzón empezó a ser el malo de la película.
Poco a poco, la imagen del superjuez, comenzó a tambalearse debido a unas inexplicables torpezas judiciales. En 2009 la Audiencia Nacional ordenó la puesta en libertad de dos supuestos terroristas fundamentalistas musulmanes porque Garzón les había intervenido los correos electrónicos. Según las leyes españolas, se necesita una orden judicial, un auto. Garzón había ordenado en 2007 la intervención de los correos electrónicos pero se le había olvidado emitir la orden judicial referente a los correos electrónicos.
El caso más sorprendente es el derivado de la Memoria Histórica. En 2008, Garzón se declaraba competente para juzgar a los responsables de los crímenes del franquismo. Para muchos, aquello sonaba bastante bien. Pero extrañamente a Garzón se le olvidó que una ley aprobada en 1977 concedió la amnistía a todos los crímenes, abusos y bestialidades cometidas antes de esa fecha en España, lo cual incluía a etarras, franquistas, comunistas, anarquistas… Todos. Ese mismo año, Garzón daba marcha atrás. Según informaba la prensa, el juez “declara extinguida la responsabilidad penal del general Francisco Franco y otros 44 cargos del régimen tras comprobar que todos han muerto”. ¿Muerto? ¿Es que no lo sabía?
“No obstante”, proseguía una información de aquel año, “el juez defiende que los delitos siguen vigentes y a sus autores no se les puede aplicar la Ley de Amnistía, que de paso recomienda que se derogue”.
Lo contradictorio es que Garzón se había amparado en esta ley de aministía para afirmar que no se podía juzgar a Santiago Carrillo por crímenes cometidos en la Guerra Civil. El dirigente del Partido Comunista está acusado de organizar en la Guerra Civil las matanzas de miles de personas en Paracuellos, un pueblo a las afueras de Madrid. Garzón rechazó una querella contra el político comunista. Entonces admitía que Carrillo entraba en la lista de amnistiados y no se le podía juzgar. Y a los franquistas, ¿por qué sí se les podía juzgar?
Varias organizaciones, entre ellas Libertad e Identidad, decidieron entonces emprender una querella contra Garzón, basándose en que el juez había cometido prevaricación. Eso quería decir, en lenguaje judicial, que a sabiendas de que estaba actuando incorrectamente, el juez estaba prosiguiendo una causa judicial imposible.
Para añadir más leña al fuego, Garzón pensaba que podía autorizar la exhumación del cadáver del poeta García Lorca, pero de nuevo se equivocó. Es una decisión que debe tomar el Juzgado de Instrucción de Granada, no un juez de la Audiencia Nacional. Garzón lo sabía. ¿Por qué no hizo caso a los mecanismos de la Justicia?
Para muchos abogados, Garzón es un mal instructor. Instruir una causa es como construir un edificio. Hay que empezar por los cimientos y elevar cada piso. Pero siguiendo este símil, Garzón empezaba por la última planta, de modo que sus instrucciones eran torpes y al final el edificio se caía.
Toda esa marea de desatinos es precisamente lo que ha visto con preocupación el Tribunal Supremo. Admitió las querellas de Libertad e Identidad y Manos Limpias contra Garzón porque era evidente que el juez había cometido unos errores de bulto. Del mismo modo que está establecido el judex damnatur cum nocens absolvitur (hay que castigar al juez que absuelve a los culpables), también hay que castigar al juez que se salta las reglas.
Lo sorprendente del caso, es que ahora los socialistas apoyan a Garzón y los conservadores están en contra. ¿Por qué? Porque ha coincidido el proceso contra el juez, con el llamado caso Gürtel, donde se juzga la supuesta trama corrupta de empresas ligadas al Partido Popular, a la derecha.
Garzón fue el juez que abrió esta instrucción. Pero se le ocurrió poner micrófonos en las celdas donde estaban detenidos los sospechosos, y grabó las conversaciones de éstos con sus abogados. Si el Estado no protege el derecho de cualquier mortal a preparar su defensa con un abogado, entonces es que no hay estado de Derecho. Al final, esas pruebas obtenidas por el juez fueron desechadas por los Tribunales.
Garzón fue apartado de su cargo de juez. Ha echado su carrera judicial por los suelos por no haber hecho bien su trabajo. Hacer bien su trabajo significa respetar la ley, no saltarse los procedimientos y actuar con el reglamento en la mano.
Eso es lo que debería entender el resto del mundo.
» 9 comentario(s)
alpes 10/07/2012 - 18:50
Había una vez un banquero que tenía problemas con la justicia, pero llegó un juez y a cambio de mucho dinero, camuflado como ayudas a unos cursos en una universidad americana, archivo el expediente y el banquero descansó. Este juez es un tal Garzón que, además de ser un ególatra, le gusta un billete de 500 euros más que a un tonto una tiza. ¿Qué quién es el banquero? Ahora estamos hablando de Garzón, en su momento nos referiremos al banquero ¿vale?. ¡Ah, por cierto! a los del clan de la "zeja" el banquero ha ayudado bastante, de ahí que éstos defiendan a Garzón en detrimento de los verdaderamente obreros, que, a su vez, elevan a los citados miembros de la zeja, los Bardén, los Ana Belén y Victor Manuel, los Miguel Ríos o los Almodovar.
Dor 13/05/2012 - 11:42
Y sobre el ex juez decano de Barcelona y sus maltratos. ¿Lo absolvieron por ser del Opus Dei?
Denuncias de corrupcion 27/02/2012 - 18:23
Yo lo unico que veo es que si se salta la ley es porque esta claro qu eno sirve la ley no es igual para todos y eso lo sabemos todos, el error no esta en el juez sino en las leyes torpes y hechas para cuidar a los que tienen dinero, al juez se le debe castigar pero no de esa manera porqu ecomo él hacen falta muchos... manos unidas y libertadidentidad aun siguen contando con mi apoyo porque vosotros piensan en el pueblo pero deben enteder a los demas que tambien luchan por esta misma causa
Laura 27/02/2012 - 15:26
Vaya pues andais bastante equivocados porque Garzón ha sido exculpado de los delitos del franquismo. La ley de Amnistía habla de delitos políticos (no de la humanidad que a nivel Internacional NO prescriben ) y la ONU ya pidió en el 2008 que se anulara la ley de Amnistía, al igual que lo ha pedido ahora! Los que no nos enteramos del tema somos los españoles porque eso lo saben todos los extranjeros!!
Alfonso 10/02/2012 - 10:52
¡Como son estos extranjeros!
Lanzan opiniones a la ligera de casos que desconocen. Si es que fuera de España no hay profesionales del periodismo, ni del derecho, ni de la poítica... Que nos dejen vivir agustito en nuestra burbuja, que nuestra razón está por encima de todo...
(Resumen de lo arriba escrito)
Antonio Orozco 08/02/2012 - 17:46
Buen artículo. Está claro que si absuelven a Garzón será porque es un juez que está \"en la pomada\" del poder: es decir, en el complejo mediático-industrial de la izquierda. Enhorabuena a Libertad e Identidad por este acto valiente.
Eduardo 02/02/2012 - 18:22
Un comentario muy oportuno contra un mal juez, chapucero y ególatra, que cree que está por encima de la ley. Para ello se granjea el apoyo de la izquierda mediática y ya está. Pues no señor Garzón. Usted es poco profesional.
Carles 01/02/2012 - 11:12
Discrepo con ustedes, pero bueno discrepe durante el franquismo con estas ideas de \"que buenos son los franquistas y que malos los rojos\" se pasan dias recordando el cesurable caso Paracuellos como ejemplo, pero no recuerdan los asesinatos despues de la guerra de civiles inocentes , si inocentes!!!, su unica culpa ser familia de republicanos. Sean de una vez sinceros y digan la verdad, no quieran engañarnos con \"sus verdades a medias\" COntra Garzón , y conste que como bien dicen es un juez interesado, solo actuan porque quiere despatar los crimenes de un franquismo atroz y sanguinario no porque haya actaudo bien o mal. Saludos
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