Saturday, 25 de May de 2013
Anatoli Lunachartski: primer embajador de la URSS en España...
… y fanático profesional. Nombrado por el gobierno de Stalin embajador de la URSS en Madrid en 1933, el diario ABC ha desempolvado las andanzas de este singular personaje, si bien es algo de sobras conocido por cualquiera que tenga alguna cultura política. Su “proceso del Estado soviético contra Dios”, en el que Dios fue condenado a muerte por “genocidio” y ejecutado con una salva al cielo, pasará a la historia del fanatismo más ridículo de todos
20 / 01 / 2012
los tiempos. La ridiculez llegó al extremo de nombrar al fiscal, que acumulaba prueba tras prueba frente al acusado -una biblia colocada en el banquillo- y también a la defensa, que pedía la absolución por “demencia” y otras alteraciones psiquiátricas. No por ridículo, sin embargo, menos peligroso: su persecución, en el marco general del régimen comunista, de todo lo que sonara a religión costó millones de vidas. Lunachartski pasó su vida entre “procesiones” que parodiaban las verdaderas procesiones religiosas y mofas de todo tipo de la religión. La enseñanza es que cuando un montón de psicópatas piden la voladura del “Valle de los Caídos”, Santos Julia pide que se convierta, poco más o menos, en un erial, o alguien organiza una “procesión atea” por Madrid, puede verse que no hay nada nuevo bajo el sol y que los argumentos contra Dios vienen siendo los mismos, reformulados una y otra vez, desde hace ya casi cien años. Y si nos remontamos a la Revolución Francesa veremos que ni siquiera Lunachartski innovó.
 
Pero nada de ésto resultó finalmente y, tras 70 años de comunismo en la URSS y 40 años en los países satélites, el consumismo hedonista occidental, la visión economicista del mundo que subyace en la sociedad moderna, ha sido un enemigo de la religión mucho más eficiente que las locuras pintorescas de Lunachartski. No vendría mal preguntarse si no es éste mundo en el que vivimos “intrínsecamente perverso”, al menos en lo que toca al mundo del espíritu.
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» 1 comentario(s)
Vaya gilipollas 21/01/2012 - 16:30
Lunatcharsky era uno de los muchos criminales del comunismo de entonces, con el que sintonizaba muy bien nuestro ínclito Santiago Carrillo.
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